Zona Norte

Baztan /Pirineo occidental - Pirineo oriental

Foto cedida por Gourmet Image

El norte de Navarra se caracteriza por el color verde de sus montes y valles. La abundante lluvia da origen a caudalosos rios, verdes praderas y frondosos bosques con abundancia de hayedos y robledales.

El norte se divide en dos zonas, Pirineo occidental y Pirineo oriental.

PIRINEO OCCIDENTAL

La lluvia es el precio que paga este paisaje -situado en las estribaciones pirenaicas- para ser eternamente verde. En vez de cumbres empinadas, aquí montañas y valles se suceden con suavidad. Eso no quita para que nos encontremos hábitats y paisajes variados. El norte es más cálido -por su cercanía al mar- y, a medida que nos acercamos a la parte meridional y, por tanto, ascendemos, el tiempo “enfría”. Como en el resto del Pirineo, predomina el suelo kárstico y abundan las cuevas, simas y dolinas.

Paisaje

Foto cedida por el gobierno de Navarra.

Infernuko Errota (Molino del Infierno). Errazu. Turismo Navarra.

El ganado pasta entre hayedos y prados de montaña, en las sierras de Urbasa-Andia y de Aralar. Os encantará recorrer a pie, caballo o bicicleta algunos tramos del Camino de Santiago baztanés. O, las Vías Verdes del Plazaola y del Bidasoa: senderos que han recuperado el trazado de ambos ferrocarriles y que unen Navarra con Guipúzcoa. Otro plan para disfrutar de un día en plena naturaleza son los parques y espacios naturales como el del Señorío de Bertiz, el nacedero del Bidasoa, los embalses de Leurza o el robledal de Orgi. Y, en la cara sur de la Sierra de Urbasa, uno de los rincones más bellos y bucólicos de Navarra nos tienta. El nacedero del río Urederra, vergel que rodea una serie de cascadas y de pozos de agua cristalina.

Clima y geografía han marcado la vida y quehaceres de sus vecinos, principalmente, ganaderos. El paisaje está en perfecto estado de revista gracias a la labor de los jardineros de la naturaleza: numerosos rebaños de razas locales adaptadas al territorio, ovejas y vacas, así como grandes percherones o pequeñas pottokas “melenudas”-una raza que antiguamente se utilizaba como animal de carga en las minas-. Cada año, las ferias ganaderas-artesanas y los concursos de habilidad de perros “ovejeros” son cita para la fiesta y el espectáculo. Uno de los más bellos es el concurso nacional de Vaca Pirenaica, en Elizondo. El más conocido es el Artzai Eguna (día del pastor) de Uharte-Arakil, que coincide con un prestigioso concurso de quesos elaborados con leche cruda de oveja. El queso ganador puede alcanzar -después, en la subasta- precios astronómicos.

Historia-Cultura

Foto cedida por el Consorcio Turístico de Bertiz.

Joaldunak (Zanpanzar), entre Ituren y Zubieta. Consorcio Bertiz-Bertiz Patzuergoa.

Estos valles poseen una rica historia y conservan tradiciones ancestrales muy atractivas. Por su condición de frontera, fueron paso obligado de ejércitos y guerras y, durante décadas, convirtieron el contrabando (gau-lana, trabajo de la noche) en una importante fuente de ingresos y anécdotas.

Tras la conquista de Navarra, las ceremonias paganas -muy arraigadas en esta cultura- pronto chocaron con los intereses de las autoridades recién llegadas, tanto eclesiásticas como civiles. El último auto de fe de la Inquisición tuvo su origen, entre 1609 y 1614, alrededor de Zugarramurdi. Más de 300 personas de la zona fueron acusadas de brujería. En esta localidad, hay un museo temático al lado de la famosa cueva en la que se practicaban los supuestos akelarres.

Os impactarán los carnavales rurales de la Montaña, que pese a su prohibición, siempre se han celebrado. Vistosos y etnográficamente interesantes, los de pueblos como Ituren y Zubieta y, también, el de Lanz están declarados Bien de Interés Cultural.

Baztan-Bidasoa ha sido cuna de grandes personajes de la corte española -que protagonizaron la “hora navarra del siglo XVIII”- como Juan de Goyeneche, tesorero real y creador de Nuevo Baztán (Madrid) -la primera ciudad industrial- y también del primer periódico. A estos se unieron indianos ilustres, aventureros y conquistadores de la talla de Pedro de Ursúa, que partió en busca de El Dorado.

Arquitectura

Fotos propiedad de Sukartean

Torre Jauregia, en Donamaria. Sukartean.

Todos ellos profesaron un amor incondicional a su tierra, enriqueciendo artísticamente sus iglesias y levantando preciosos caserones y palacios. Especial interés, los de cabo de armería (con derecho a asiento en Cortes), una distinción anterior a la conquista del Reyno de Navarra por parte del de Castilla, en 1512. Podemos destacar, entre muchas otras, las casas-torre de Arraioz; Dorrea, en Irurita; y la torre de Donamaria.

Los escudos nobiliarios, presentes en todas las fachadas – como prueba de la hidalgía colectiva de la que disfrutan los naturales del Baztan-, muestran un amplio abanico de manifestaciones artísticas de todas las épocas. Un verdadero museo al aire libre. Como lo es también la abundante presencia de monumentos megalíticos en todo el Pirineo navarro. Incluida, la Sierra de Aralar. Encaramado en lo alto de la misma, se alza el enigmático Santuario a San Miguel, bello ejemplo de arquitectura románica.

Toda la comarca se ha convertido en una de las más turísticas de Navarra, por su encanto natural, clima no tan extremo y la infinita oferta agroturística y gastronómica. Y muchos de los grandes caserones de estos valles acogen casas y hoteles rurales que, respondiendo a esta demanda, han contribuido a dinamizar la zona.

Gastronomía

Foto cedida por Gourmet Image

Zikiro. Cordero asado al fuego. Gourmet Image.

Queso de leche cruda de oveja latxa (D.O. Idiazabal), la carne de su cordero (IGP cordero de Navarra) y de la ternera pirenaica (IGP ternera de Navarra); codiciadas truchas y salmones del Bidasoa; alubias, tomates y guisantes de lágrima; hongos; además de una afamada cultura gastronómica, obligan a todo gourmet a parar en alguno de sus numerosos restaurantes y casas de comidas. Y, a pedir de postre, naturalmente, cuajada.

La carne de ternera está siempre presente en los menús de sidrerías y asadores, casi siempre en forma de chuletón y acompañada de patatas fritas y pimientos o de hongos, si coincide la temporada -los valles húmedos son zonas micológicas muy importantes donde se recolectan una amplia variedad de setas, entre ellas, el honyo beltza (boletus edulis), el auténtico rey-. Pero también, de sabrosos guisos y de los aperitivos más originales: bustis, caldos y pintxos -en especial, en la semana gastronómica de la Ternera Pirenaica, que se celebra en Baztan el mes de septiembre-. Por su parte, el cordero – carne sabrosa, de textura suave y jugosa- se incluye en numerosos platos como ingrediente principal, ya sea al horno, frito al chilindrón, o asado sobre la tierra, en el tradicional zikiro.

Tampoco podemos olvidar las recetas de la temporada de caza: ciervo, javalí, becada y paloma -Etxalar es el único lugar de España donde se permite apresar palomas con red-. Y los productos derivados del pato, como el foie, especialmente en Vera, donde se elaboran y venden.
En cuanto a la pesca, el salmón salvaje del Bidasoa es un producto de temporada y su captura está muy limitada. Pero, aunque no es lo habitual, si tenemos suerte, podemos encontrarlo en algunos menús. Más sencillo nos resultará degustar unas pequeñas truchas “de regata” llenas de sabor.

Ligados al pastoreo de la oveja latxa, queso y cuajada son dos elaboraciones emblemáticas en todo el norte. La producción artesana, conserva la autenticidad de sus orígenes inmemoriales. Especialmente afamados, los de Baztan y la Ulzama. Único por su sabor, es también el talo: una torta de harina de maíz que se acompaña con panceta, txistor, queso e, incluso, chocolate.
Terminaremos con su deliciosa repostería. En la que destacan los canutillos con crema de Sunbilla y el urrakin egiña -chocolate con avellanas de Baztan-, acompañados con una copa de pacharán o de algún licor elaborado con frutos de la zona. On egin! (¡buen aprovecho!)

PIRINEO ORIENTAL

Al visitar el pirineo navarro oriental, disfrutamos tanto de rincones kársticos y valles glaciares –por ejemplo, Belagua y la reserva natural de Larra- como de verdes prados y bosques frondosos -de la importancia de Quinto Real y la Selva de Irati, el segundo hayedo más extenso de Europa-. Es el hábitat perfecto para decenas de especies de lo más variado. Jabalíes, corzos y, sobre todo, ciervos conviven con zorros, gatos monteses, tejones y turones y pequeños mamíferos, como musarañas y ardillas. Hay también una gran variedad de aves, peces y anfibios.
Lluvia copiosa y ríos caudalosos han facilitado la construcción de numerosas presas y embalses como los de Irabia, Eugui e Itoiz, que garantizan las reservas de agua de buena parte de la población.

Paisaje

Foto cedida por el Gobierno de Navarra

La mesa de los tres reyes. El pico más alto de Navarra. Turismo Navarra.

A medio camino entre los Pirineos y la Zona Media, con el paso de los siglos, la fuerza del agua ha esculpido gargantas espectaculares, entre las que encontramos las de Arbayún y Lumbier -auténticos micro-climas con flora y fauna salvaje adaptados a sus particularidades-. La foz de Arbayun es impenetrable. A cambio, la de Lumbier la recorremos fácilmente a través de un sendero por el que antiguamente discurría la vía del tren Irati. Y, desde una atalaya, también disfrutaremos observando el vuelo de una nutrida población estable de buitres.

El pasto, fresco y abundante, favorece la ganadería autóctona en todas sus variantes. Todavía se mantiene la antigua tradición de la transhumancia. Muchos rebaños de los valles de Roncal y Salazar -sobre todo, de ovejas de raza rasa navarra- bajan al Desierto de las Bardenas Reales para pasar el invierno.

Los bosques de Irati y Quinto Real fueron fuertemente explotados por la industria maderera. Durante siglos, la principal fuente de ingresos de estos valles. La ingente cantidad de madera extraída se utilizó para carpintería, leña o en la fabricación de carbón. Se levantaron numerosas carboneras para dar servicio a las Reales fábricas de armas de Eugui y de Orbaiceta.

Historia-Cultura

Foto cedida por el Gobierno de Navarra

Almadía atravesando la Foz de Lumbier. Turismo Navarra.

Los habitantes de estos valles han sabido mantener tradiciones ancestrales, como el Tributo de las Tres Vacas. En este rito, que se celebra desde 1375 y fue retratado por el pintor Joaquin Sorolla, representantes del valle francés de Baretous ataviados de la época, entregan a los de Roncal “tres vacas sin tacha, de dos años e igual dentaje y pelaje”.

Los naturales de Burgui organizan el Día de la Almadía para recordar la original forma con la que transportaban -desde antiguo hasta hace medio siglo- la madera hasta Tortosa. Los troncos, colocados en paralelo y por tramos, se atan entre sí para formar unas grandes balsas articuladas que conducen río abajo.

La danza es parte esencial del folklore de esta zona. Los volantes de Valcarlos y los danzantes de Ochagavía destacan por su espectacularidad y colorido.

Orrega/ Roncesvalles se considera el inicio del Camino de Santiago en el país. Su “Camino Francés” es la ruta más transitada. Los vecinos también tienen a gala haber derrotado -en la batalla del año 778- a la retaguardia del ejército de Carlomagno, dando muerte al sobrino del futuro emperador. Este hecho dió pie al cantar de gesta La chanson de Roland.

Arquitectura

Foto propiedad de Sukartean

Fabrica de armas de Orbaitzeta. Sukartean.

Camino de caminos, monasterios, iglesias y hospitales -como la Colegiata de Roncesvalles y puentes como el de La rabia de Zubiri, de estilo románico- se construyeron a lo largo de la Ruta jacobea. Anterior a éstos, dólmenes y otros monumentos megalíticos se levantaron muchos siglos antes en el mismo recorrido. También, en él, testimonios del paso del Imperio Romano: entre ellos, el puente sobre el río Esca -en la entrada a Belagua- o parte de la muralla que rodeaba Lumbier. En muchos pueblos, encontraremos iglesias y ermitas románicas y góticas.

Nos sorprenderán por estas latitudes, el gran número de hórreos perfectamente conservados que existen en el valle de Aezcoa, el mayor conjunto existente en Navarra.

De interés histórico son las fábricas de armas de Eugui y Orbaiceta. En el paraje y sus ruinas se pueden hacer buenas fotografías. Pero la gran importancia que tuvieron la reflejan, en todo su esplendor, sus armaduras -de factura exquisita- expuestas en museos de todo el mundo.
Casas y hoteles rurales y una gran oferta en agro-turismo acogen al numeroso turismo que los visita, atraídos además, por otro de sus principales atractivos, el esquí nórdico, con pistas en Larra- Belagua y Abodi.

Gastronomía

Foto cedida por Gourmet Image

Mujer elaborando queso artesano en su caserio. Gourmet Image.

Esta tierra dispone de la materia prima necesaria para ofrecer su mejor sabor, disfrutar de las recetas de su huerta y caza locales acompañadas de sabrosos postres caseros. De sus pastores nos llega la receta de las humildes migas, que les sirvieron de sustento durante décadas. Un plato de cuchara para compartir, tan sencillo como sabroso.

La oferta en carnes está garantizada tanto con su ganado vacuno y ovino como con la caza mayor y menor. Chuletas a la brasa, cordero al chilindrón, estofado de ciervo y otras recetas de alta cocina conviven en la mesa junto a los platos de pesca, principalmente, las truchas con o sin jamón, uno de nuestros platos más conocidos.

La huerta proporciona una variedad de legumbres y verduras, que pueden saborearse por separado, en menestra o acompañando cualquier otro alimento. En la despensa y en el plato encontramos cardo, alcachofas o borraja, así como alubias pochas y habas.

Su naturaleza ofrece una amplia variedad micológica: negrillas, setas del pino, robellones, perretxikos -o seta de primavera-, entre otros.

La leche – ya sea de vaca, oveja o cabra- y sus derivados son la base de la mayoría de los postres: cuajada, requesón, tartas de todo tipo y, sobre todo, queso. Destaca el de D.O. Roncal, la denominación quesera más antigua de España. Tampoco podemos dejar de probar su deliciosa pastelería casera local, como el dulce de membrillo o la torta de txantxigorri. Y, para los más paneros, de sus hornos artesanos, las piezas de estilo tradicional, e incluso ecológico, como las Argiñariz o Lakabe.

A la gran oferta culinaria hay que sumar los mejores caldos de la región, vinos con D.O. internacionalmente conocidos y, cada vez, con más oferta, la sidra elaborada en estos valles. Para la sobremesa, qué mejor que un pacharán y otros licores macerados con frutas locales como la patxaka -manzanas silvestres que se maceran en anís- o las moras.

Disfrútalo a través de nuestros packs

Norte

Foto pack norte-chuleton-baztan
Norte de Navarra

desde 190.00€ (IVA inc)

Ver

Las otras zonas de Navarra

Pamplona y su comarca

Monumento al encierro en Pamplona

Podemos recorrer a pie los rincones y monumentos más conocidos de esta ciudad pequeña y manejable, aprovechando que -en estos últimos diez años- se ha peatonalizado gran parte del Casco Antiguo y del Segundo Ensanche. Además, la capital navarra es un pulmón verde que invita a disfrutar sus parques y jardines: como los de Ciudadela, […]

Ver más

Zona Sur

Atardecer en Las Bardenas Reales

Entre las últimas estribaciones verdes y húmedas de la cordillera montañosa y el límite de Bardenas se encuentra esta tierra de contrastes y de tránsito entre las montañas del Pirineo y la fértil llanada del Ebro. ZONA MEDIA: Olite, Tafalla y Sangüesa Entre las últimas estribaciones verdes y húmedas de la cordillera montañosa y el límite de […]

Ver más